La República Islámica libra otro conflicto menos visible: una batalla cotidiana por el control del cuerpo y la vida de millones de mujeres La República Islámica libra otro conflicto menos visible: una batalla cotidiana por el control del cuerpo y la vida de millones de mujeres Contra las mujeres, la otra guerra de Irán – El Sol de México | Noticias, Deportes, Gossip, Columnas
Mundoviernes, 6 de marzo de 2026
La República Islámica libra otro conflicto menos visible: una batalla cotidiana por el control del cuerpo y la vida de millones de mujeres
Jair Soto / El Sol de México
Ocho años informando sobre la distopía global. Editor de Mundo para El Sol de México, con 15 años de carrera
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Mientras el mundo observa la tensión militar entre Irán y Israel, dentro del país se libra otro conflicto menos visible: una batalla cotidiana por el control del cuerpo y la vida de millones de mujeres. Organizaciones como Amnistía Internacional denuncian que el Estado iraní mantiene un sistema legal y policial que restringe severamente los derechos femeninos y reprime con violencia a quienes lo desafían.
Una de las expresiones más claras de ese control es la obligatoriedad del velo. Desde la revolución islámica de 1979, las mujeres y niñas están obligadas por ley a cubrir su cabello en espacios públicos. Incluso menores de edad deben cumplir con esta norma desde edades muy tempranas. Quienes no lo hacen pueden enfrentarse a detenciones, multas, penas de prisión o incluso castigos físicos como latigazos.
El cumplimiento de estas normas está vigilado por la llamada “policía de la moral”, encargada de supervisar la vestimenta femenina en calles, centros comerciales o transporte público. Según Amnistía Internacional, estos agentes tienen autoridad para detener a cualquier mujer y evaluar detalles como la cantidad de cabello visible, el maquillaje o si la ropa es considerada demasiado ajustada o colorida.
En los últimos años, esta política se ha endurecido. En 2024 el gobierno lanzó el llamado Plan Noor, una campaña nacional que incrementó las patrullas policiales para hacer cumplir el uso obligatorio del velo. Desde entonces se han registrado persecuciones de automóviles para detener a conductoras, confiscaciones de vehículos y arrestos masivos de mujeres acusadas de incumplir el código de vestimenta.
La presión estatal también se extiende al ámbito judicial. Amnistía Internacional sostiene que las autoridades han utilizado cargos vagos como “corrupción en la tierra” o “enemistad contra Dios” para perseguir a activistas que defienden los derechos de las mujeres. Algunas personas han sido condenadas a largas penas de prisión e incluso a la pena de muerte tras juicios sin garantías.
Sin embargo, la resistencia social no ha desaparecido. El movimiento “Mujer, Vida, Libertad”, surgido tras la muerte bajo custodia policial de la joven Mahsa Amini en 2022, continúa inspirando protestas y actos de desobediencia civil. En ciudades como Teherán, cada vez más mujeres desafían la ley caminando sin velo, en lo que algunos observadores describen como una silenciosa revolución cultural.
Para Amnistía Internacional, estas medidas constituyen una forma sistemática de discriminación de género. La organización sostiene que las mujeres deberían poder decidir libremente cómo vestir y vivir sin temor a la detención, la violencia o el encarcelamiento.
En medio de las tensiones geopolíticas que dominan los titulares internacionales, la situación de las mujeres iraníes recuerda que, más allá del conflicto regional, dentro del país persiste otra lucha: la de millones de personas que reclaman derechos básicos y libertad.
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